sábado, 8 de abril de 2017




JORGE ELIÉCER ZAPATA BONILLA. BASTIÓN DE LA IDENTIDAD CALDENSE
 

  
Ángel María Ocampo Cardona, el Historiador de Marquetalia y actualmente Presidente de la Academia Caldense de Historia, presenta en esta oportunidad su libro Jorge Eliécer Zapata Bonilla. Bastión de la Identidad Caldense, una obra donde quiere rescatar, destacar y dar a conocer la vida y obra de uno de los intelectuales más importantes de la región caldense, en los últimos años.

            Como historiador, Ángel María es autor de obras destacadas de la historiografía regional como: Marquetalia, su Historia y su Cultura, Monografía (1991), La Merced, Historia y Cultura, Monografía (2002), Cayetana: Una Exploración de Nuestras Raíces (2006), De la Doctrina a la Escuela. Una historia de la Educación en Manizales y Caldas (2009), Posiblemente ignorados (2010), Y bendijo Dios la Villa del Sol: Vida y obra del Pbro. Antonio María Hincapié (2012), De Núñez a Marquetalia, La Villa del Sol, la nueva monografía (2014) y Paisajes inexplorados de la Historia Caldense (2015).

            Obras que brindan un perfil de lo que ha sido su verdadera pasión en las letras de Caldas… el rescate y difusión de aquellos hechos y personajes que han marcado y cimentado la historia del departamento en los últimos cien años y que considera, con un juicio crítico acertado, que deben estar a la mano de los nuevos lectores de la historia nacional.

            El libro está parcelado en 10 capítulos: Supía: pueblo de leyendas, música y miel. Los latidos de la sangre. Formación del intelectual: sus preceptores. Testimoniando la cultura de dos milenios. El contexto espiritual de la juventud: movimiento cultural caldense en los años 60 y 70. Su gestión creadora: centros y congresos de historia. La Academia Caldense de Historia. El creador de bellezas literarias: perfiles. Lo que se ha dicho sobre su obra intelectual. Y Jorge Eliécer: el ser humano.

            En ellos el autor hace un relato bien hilvanado de lo que ha sido la historia de Supía, la población que vio nacer a Jorge Eliécer Zapata y que ha sido motivo trascendente en su vida intelectual e investigativa. Asimismo, elabora un recorrido analítico por sus ancestros, sus vidas, sus afanes y su papel motivador para sus ansias de ser un escritor e investigador de la historia regional.

            Más adelante, Ocampo Cardona se detiene en la vida y obra de los preceptores en su formación de intelectual, los escritores: Otto Morales Benítez, Adel López Gómez, Gilberto Garrido Cañarte, Juan Bautista Jaramillo Mesa, Humberto Jaramillo Ángel, Antonio Álvarez Restrepo, el sacerdote historiador salamineño Guillermo Duque Botero, Javier Ocampo López, Fernando Mejía Mejía, y Jesús González Barahona, más conocido como Iván Cocherín.

            Todos ellos fueron sus amigos, con quienes compartió inquietudes literarias, afanes intelectuales y correspondencia epistolar, mucha parte de ella, con conceptos, opiniones e información sobre el quehacer literario de la región, años atrás. Su visión (la de ellos), la lectura crítica de sus obras a publicar y sus consejos nacidos de la experiencia, hicieron posible que la obra de Jorge Eliécer surgiera con la fuerza y el valor del libro decantado, maduro para la confrontación ante sus lectores.

            Continuando con el desarrollo del estudio biográfico, Ocampo Cardona hace un balance global de los siglos XX y XXI en lo relacionado con su cultura, su vida cotidiana y su ambiente político, haciendo énfasis en la época de los años 50 en adelante, cuando nuevas juventudes crecieron a la vida cultural, generando un cambio generacional y creando la nueva literatura y la nueva historia de Caldas.

            Fue por esa época cuando Jorge Eliécer Zapata Bonilla se adentra, con decisión y dinamismo, por los vericuetos de la historia regional, empezando por escudriñar los antecedentes y desarrollo de su tierra natal, la Vega de Supía, filón de leyendas, de historias y de anécdotas entremezcladas de los tres grandes grupos humanos que la conformaron, el indígena aborigen, el negro africano y el blanco colonizador.

            Escribe entonces La Historia de Supía (1890), un libro en que da a conocer, con base en fuentes primarias y la tradición oral, lo que fue el origen, la evolución y la idiosincrasia del hombre de Supía, jugueteando entre el afán libertario y anticlerical de la provincia caucana, con el espíritu conservador y religioso del antioqueño raizal, con ligeros matices de las costumbres negras arraigadas en Guamal y la ancestral tradición del indígena de las montañas aledañas.

            Esta publicación, en sus años tempranos, marcó parte de su inclinación literaria, porque ella originó el interés de Jorge Eliécer por seguir buscando en el pasado, a través de los archivos, de los documentos y del diálogo con otros historiadores. Y vinieron entonces las Efemérides supieñas cronológicas (1990) y la publicación, más o menos periódica, de “Supía Histórico”, una revista que contó mucho en la evolución de los estudios de la historia regional para Caldas. 

            A propósito, esta labor se complementó con los Congresos Departamentales de la Historia, que organizó en Supía, donde varios historiadores tuvieron la oportunidad de leer sus bien documentados textos sobre la historia de Caldas o de sus municipios, en franca camaradería y valiosa confrontación ideológica… Sin saberlo, se estaban sembrando las raíces para la futura conformación de la Academia Caldense de Historia… Y en ello, el papel de Jorge Eliécer Zapata fue crucial, al lado de Albeiro Valencia Llano, Carlos Arboleda González y otros historiadores.

            Todo lo anterior es analizado con mirada crítica, por Ángel María Ocampo, a la vez que el papel de Jorge Eliécer en otras áreas de la creatividad literaria: Como Poeta, Investigador de la Historia, Biógrafo, Ensayista, Cuentista, Tallerista literario, Reseñador, Prologuista y Crítico Literario. De cada una de estas áreas, quedan impresas páginas y más páginas del autor biografiado, cada una de ellas pequeños retazos de la nueva cultura literaria escrita que hace parte del patrimonio regional.

            Y es que, incansable, productivo, cívico y motivador de grandes realizaciones, Zapata Bonilla ha seguido con su ejercicio de la palabra, en su manejo inmediato para escribir la crónica regional para La Patria, o en la notícula breve de los aconteceres sociales o cívicos de sus gentes. Y en los momentos de la concentración intelectual, en la elaboración de ensayos históricos o literarios, que lo han llevado a ser un intelectual de la provincia, pero con gran valor y consistencia en la vida cultural de la nación.  

            Por último, no me queda más que felicitar a Ángel María Ocampo Cardona por su nuevo libro, Jorge Eliécer Zapata Bonilla. Bastión de la Identidad Caldense, un justo, valioso y oportuno homenaje a un escritor que, al cabo de los años, está dejando una huella perenne para la historia de la cultura regional y su legado para las generaciones futuras.

Fabio Vélez Correa

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PRÓLOGO

Ángel María Ocampo Cardona destacado investigador del Departamento de Caldas, se adentra ahora en el perfil biográfico de un autor caldense, el del intelectual Jorge Eliécer Zapata Bonilla, conocido en el Departamento de Caldas por su obra literaria e histórica y también por su vocación de servicio desde el área de la cultura. Ocampo Cardona, autor de esta biografía, viene realizando desde hace más de dos décadas un trabajo silencioso con la historia. Con la misma discreción que arropa a los grandes investigadores, va dando -cada cierto tiempo- nuevas visiones de la tradición regional a través de sus libros. 

            Desde sus inicios con la escritura de monografías, la primera la escribe sobre el municipio donde nace, y la titula: Marquetalia, su historia y su cultura (Imprenta Departamental de Caldas, 1991); sobre la cual el mismo dice que “está escrita  más desde la pasión que desde el rigor que exige una obra de tamaña magnitud”,  hasta el día de hoy cuando de nuevo se adentra en la redacción de una biografía como la que presenta sobre la vida y la obra de Zapata Bonilla y a la que se refiere como “un tributo a uno de los grandes creadores del Eje Cafetero en el siglo XX”, no ha hecho más que dedicar horas y horas de su vida, que ya suman años y años de labor, a indagar sobre los hombres y los hechos que han trazado las líneas del tiempo del departamento.

            Sin la fragilidad de un texto escrito por un historiador en ciernes, sino con el olfato desarrollado del “husmeador de cosas”, del “cuenta cosas”, como diría el poeta Mario Rivero, el historiador Ángel María Ocampo Cardona presenta su visión sobre el escritor supieño bajo el título de Jorge Eliécer Zapata Bonilla. Bastión de la identidad caldense, en la cual presenta a este autor, del noroccidente de Caldas, desde tres grandes puntos de vista: El primero de ellos hablará de pueblos y niñez. Conoceremos la historia de Supía y el árbol de la vida del Jorge Eliécer. Raíces, anécdotas como su expulsión por dos años de las aulas de clase, que causó el atraso de su proceso educativo en el año 1966, cuando la ortodoxia académica imperaba en las instituciones y en las mentes de los educadores, y alejaban de ellas a adolescentes como Jorge.

            Luego se adentrará en la formación intelectual del personaje sobre el cual giran las páginas de este libro y aquí la riqueza se compone de los nombres de altos intelectuales como Otto Morales y Javier Ocampo, poetas legendarios como Juan Bautista Jaramillo y Blanca Isaza, Gilberto Garrido, Fernando Mejía y narradores totales como Adel López, todos amigos personales de Zapata Bonilla, y muchos más que han de trazar el mapa literario que recorre Jorge Eliécer para encontrar su tesoro personal: el de convertirse en un creador cuya pasión por la historia complementará su formación. Para desarrollarla más tarde en el capítulo sobre su creación literaria y su proyección como historiador de la cultura regional.

            Un tercer punto de vista es el que proyecta el autor sobre Zapata cuando nos devela la importancia del quehacer cultural del biografiado para el Departamento de Caldas, es decir, Jorge Eliécer como fundador de revistas, periódicos, encuentros, hasta llegar a la creación, el 15 de agosto de 2002, de la Academia Caldense de Historia en el Municipio de Santa Ana de los Caballeros de Anserma y de la cual fue su Presidente por varios períodos, sucesos que dan muestra de la infatigable tarea del supieño más importante del siglo XX.

            Este libro logra un justo y serio acercamiento a la formación y producción intelectual de un gestor y un creador inagotable, capaz de navegar entre la escritura de poesía, cuento, ensayo, periodismo e investigación y la convocatoria de eventos con la misma intensidad desde hace casi cuarenta años sin desligar su pasión por la escritura y la lectura, de su fe en los nuevos creadores. De la mano de Ángel María Ocampo Cardona, el historiador que conocí a inicios de la década del dos mil en el municipio de La Merced, se recorre parte de la memoria escrita de nuestro departamento a través de la vida de Zapata Bonilla y al cerrar la última página del libro cada lector estará de acuerdo que Jorge Eliécer es el Bastión de la Identidad Caldense.

Juan Carlos Acevedo Ramos